El 29 de noviembre, desde el buque insignia Olympia, el capitán Harry S. Knapp proclamó que el país quedaba bajo “estado de ocupación militar, sometido al gobierno militar y al ejercicio de la ley militar". Serían ocho años, tras los cuales, el país no volvería a ser el de antes. Los cambios implantados por los marines dejarían honda huella en la sociedad y las instituciones. Desintegrados los cuerpos armados existentes, dieron paso a la Guardia Nacional que tendría el monopolio de la fuerza. Se procedió al desarme general de la población y a la liquidación de las bandas armadas. Originándose la resistencia, más en el Este, de grupos irregulares señalados por el interventor como gavilleros o bandidos. En la Guardia, un Trujillo ingresante como segundo teniente en 1919 hizo carrera hasta convertirse en su comandante en jefe. Abriéndose camino hacia el poder político e imponiéndose durante tres décadas. Se instauró un sistema de mensura y registro de la propiedad inmobiliaria me...
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